La comunidad educativa está conformada por múltiples actores que, desde distintos roles, contribuyen a garantizar una educación de calidad. En este marco, el Centro de Terminalidad del barrio Irupé llevó adelante un encuentro orientado a revalorizar el rol de los docentes, los estudiantes y las madres de la comunidad, destacando la importancia del compromiso compartido en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Durante la jornada, se reflexionó sobre el papel fundamental que desempeñan los docentes, no solo como transmisores de conocimientos, sino también como guías y referentes que acompañan el crecimiento académico y personal de los estudiantes. Del mismo modo, se puso en valor el protagonismo de los estudiantes como sujetos activos de su aprendizaje, cuya participación comprometida resulta esencial para avanzar hacia mejores trayectorias educativas.
El encuentro también subrayó la importancia del acompañamiento familiar, especialmente de las madres, quienes son las primeras educadoras y un pilar afectivo y formativo clave en el desarrollo de sus hijos.
La actividad destacó que la colaboración y el apoyo mutuo entre docentes, estudiantes y familias resulta indispensable para construir un entorno educativo inclusivo, estimulante y orientado al desarrollo integral. Fortalecer estos vínculos permite consolidar una comunidad educativa comprometida con la formación de personas íntegras y preparadas para afrontar los desafíos del contexto actual.
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